PRESIÓN ARTERIAL Y CULTURISMO

En la actualidad, están apareciendo  muchos casos de culturistas con problemas cardiacos y/o renales que derivan de la exposición crónica a la presión arterial alta a lo largo durante años de preparación. Incluso más que hace 10 o 20 años. La exposición a una continua hipertensión no tiene por qué causar daños en el momento, sino que va haciendo meya a lo largo del tiempo y así ha sido reflejado en forma de fallecimientos o problemas graves tanto en competidores en activo como en ya retirados.

En primer lugar, déjame explicarte qué es la presión arterial. A groso modo, cuando la sangre se bombea desde el corazón, empuja contra los lados de los vasos sanguíneos y, esa fuerza que genera el empuje, es tu presión arterial. Si la presión arterial es demasiado alta se ejerce una presión adicional sobre las  arterias (y, a su vez, sobre el corazón), lo que puede provocar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en el futuro e hipertrofia del ventrículo izquierdo.

Hay 3 formas principales en las que el cuerpo puede controlar la presión arterial: –

El cuerpo puede cambiar la cantidad de sangre que bombea el corazón.  Si el cuerpo desea aumentar la presión arterial, el corazón puede bombear más sangre bombeando con más fuerza o más rápidamente lo que aumenta la presión arterial.

El diámetro de las arterias. Las arterias pequeñas pueden contraerse, lo que a su vez hace que la sangre de cada latido pase por un espacio más estrecho de lo normal. Debido a que el espacio en las arterias es más angosto, la misma cantidad de sangre que pasa a través de ellas aumenta la presión arterial. Las venas también pueden contraerse para reducir su capacidad de retener sangre, forzando más sangre a las arterias.


– El volumen de sangre en el torrente sanguíneo. Como resultado, la presión arterial aumenta. Se puede agregar líquido al torrente sanguíneo para aumentar el volumen sanguíneo y, por lo tanto, aumentar la presión arterial.

Todos estos son controlados a través del sistema simpático del cuerpo y los riñones.

Sistema simpático: –

Mediante el sistema simpático se estimula las glándulas suprarrenales para que liberen epinefrina y norepinefrina, lo que, a su vez, hace que el corazón lata más fuerte y más rápido y que la mayoría de las arterias se contraigan típicamente en áreas donde no se necesita sangre y se dilaten donde se necesita sangre, por ejemplo, el músculo esquelético. Por otra parte, el sistema simpático también estimula al riñón para disminuir la excreción de sodio y agua para aumentar el volumen sanguíneo.

Riñones: –

En respuesta directa a la presión arterial alta, los riñones pueden aumentar la excreción de sodio y agua, lo que reduce el volumen sanguíneo. Lo contrario también es aplicable para aumentar la PA. Los riñones también pueden aumentar la presión arterial al liberar la enzima “renina”, que aumenta la excreción de varias hormonas que hacen que las arterias se contraigan. Esto a su vez libera varias hormonas en el riñón, en particular la aldosterona y la hormona antidiurética. La aldosterona hace que los riñones retengan sal (sodio) y eliminen potasio. El sodio hace que se retenga el agua, aumentando así el volumen sanguíneo y la presión arterial.

Sabiendo que el cuerpo humano siempre busca el equilibrio u homeostasis, éste siempre buscara la manera de regular el equilibrio. 

¿Qué repercusiones tiene  la presión arterial alta?

Corazón: Se ha demostrado que la presión arterial alta con el tiempo aumenta el tamaño del corazón y engrosa las paredes; esto se debe a que se necesita más fuerza para bombear la sangre. Paredes más gruesas = paredes más rígidas. Esto significa que el corazón se vuelve menos eficiente para bombear sangre por todo el cuerpo, lo que ejerce más presión sobre el cuerpo.

Vasos sanguíneos / Arterias: La presión arterial alta engrosa las paredes de las arterias y los vasos sanguíneos. Esto puede conducir a la arteriosclerosis y, debido a la mayor tensión en el corazón, puede aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal.

Daño renal: Los riñones actúan como filtros para eliminar los desechos del cuerpo. Con el tiempo, la presión arterial alta puede estrechar y engrosar los vasos sanguíneos de los riñones. Los riñones filtran menos líquido y los desechos se acumulan en la sangre. Los riñones pueden fallar por completo. Cuando esto sucede, es posible que se necesite un tratamiento médico (diálisis) o un trasplante de riñón.

Ojos: La presión arterial alta puede hacer que los vasos sanguíneos del ojo exploten o sangren. ¿Quién no ha observado a los levantadores de pesas que tienen vasos sanguíneos reventados en sus ojos  por el esfuerzo y la presión generada al realizar la RM? La visión puede volverse borrosa o deteriorada y eventualmente puede resultar en ceguera si no se trata.

Cerebro: la presión arterial alta es uno de los factores de riesgo más importantes para el accidente cerebrovascular. Una presión muy alta puede provocar la ruptura de un vaso sanguíneo debilitado, que luego sangra en el cerebro. Esto puede causar un derrame cerebral. Si un coágulo de sangre bloquea una de las arterias estrechadas, también puede causar un derrame cerebral.

A parte de monitonear la presión arterial y llevar un control con un especialista (sobre todo durante el uso de ayudas), tenemos que concienciarnos en gestionarlo.  Aquí es dónde quiero hacer hincapié, cuando la automedicación entra a formar parte del juego sin saber cómo pueden encajar los medicamentos en nuestro cuerpo. Al menos, conocer los principios antes de iniciarnos en el consumo y, ojo, vuelvo a decirlo, lo indicado sería que un experto lo supervisase. 

Para comenzar, debemos ver qué opciones de medicamentos para la presión arterial tenemos, cómo funcionan y qué causa, generalmente, la elevación de la presión arterial en los culturistas. 

Para las clases de medicamentos para la presión arterial, tenemos 4 principales que son los más comunes de usar:

  1. Bloqueadores de los receptores de angiotensina (ARB)/inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ACE): actúan a través de la inhibición de la angiotensina para disminuir la presión arterial. 
  1. Diuréticos: Aumento de la excreción de sodio/agua para disminuir el volumen sanguíneo y disminuir la presión arterial. 
  1. Betabloqueadores: Disminuyen los efectos de la epinefrina, disminuye la velocidad y la fuerza con la que late el corazón para disminuir la presión arterial. 
  1. Bloqueadores de los canales de calcio: impiden que el calcio ingrese a las células del corazón y las arterias para relajar y abrir los vasos sanguíneos y, a su vez, disminuir la presión arterial. 

Cuando observamos los efectos del uso de anabólicos en el sistema cardiovascular, vemos que los efectos negativos de ayudas o PEDs están mediados por el sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS), y es que la testosterona puede aumentar la presión arterial renal probablemente mediante la potenciación del sistema renina-angiotensina-aldosterona… promoviendo la reabsorción de agua y sodio según expuso en su estudio Davani-Davari. Podemos  analizar más a fondo la influencia de los andrógenos en el RAAS en el estrés oxidativo, las citocinas inflamatorias e incluso la apoptosis que conduce a la fibrosis renal, sin embargo, y según lo citado anteriormente, se suele optar por los  bloqueadores (BRA) o los inhibidores de la ECA, pues, lógicamente, tendrían más sentido para contrarrestar la presión arterial aquí, ya que aquí es donde los PED inciden más.  

Otro método que se ha observado que puede ser beneficioso según la experiencia obtenida con el tratamiento, ya que hay datos que los demuestran, es realizar una terapia dual, en la cual se añade un bloqueador de los canales de calcio (amlodipina) junto telmisartán.

En última instancia, el objetivo debe ser controlar la presión arterial según sea necesario para mantener buenos rangos de presión arterial que limitarán el riesgo a largo plazo para la salud cardiovascular y renal para mantenernos culturistas por más tiempo.

Como he dicho anteriormente, quien debe tratarlo es un profesional como puede ser un cardiólogo, siendo éste quien decida que medicación sería la más acertada. Siempre hay suplementos que nos pueden ayudar a remediar los efectos de la PA, a continuación expondré algunos:

Espino: la dosis recomendada es de 300 mg 3 veces al día. Esta hierba dilata las arterias y mejora el flujo sanguíneo coronario reduciendo la presión arterial. También ensancha las arterias coronarias y ayuda a prevenir el estrechamiento de los vasos sanguíneosPuede actuar como un diurético suave para reducir el volumen de sangre. La mayoría de los pacientes que toman espino tienen una caída de la presión arterial de 10 a 15 puntos durante 8 semanas.

Aceite de pescado : puede reducir la presión arterial, retrasar la aterosclerosis, promover la producción de NO, reducir el riesgo de arritmia cardíaca, reducir la agresión plaquetaria.

Coenzima Q10: se ha demostrado en estudios que reduce la presión arterial sistólica hasta en 20 puntos durante 10 semanas. Por lo general, se usa como suplemento para reparar el daño cardíaco y mejorar la función del corazón.

Ajo (Garlic): si está tomando anticoagulantes, el ajo puede ser peligroso, los estudios han demostrado que la suplementación con ajo durante 12 semanas reduce significativamente la presión arterial diastólica y los niveles de colesterol.

Kudzu: actúa como un potente antioxidante, muchas veces más fuerte que la vitamina E… en pruebas de laboratorio, se demostró que reduce la presión arterial en ratones hasta en un 15 %.

Magnesio: 250 mg dos veces al día. Tomado diariamente, ayuda a relajar las paredes de las arterias y aumenta el flujo sanguíneo; también ayuda con la producción de energía.

Potasio: la ingesta adecuada de potasio de frutas y verduras puede reducir la PA: los estudios han demostrado que 4100 mg de potasio pueden reducir la PA en un promedio de 7,2/2,8 mmHg.

Concluyendo, el culturismo es un estilo de vida del que podemos obtener muchos beneficios. Por tanto, no dejemos cabos sueltos y revisemos que todos los parámetros se encuentren en rango para evitar la falta de la principal virtud, la salud.